Días Pixelados

28.10.2012 16:28

Me ha llamado mucho la atención la cantidad de cambios dentro de mi mente, con respecto a la visión que tenia sobre las cosas materiales, no hablando monetaria ni funcionalmente, sino, la materia como tal, de sentir, respirar y contemplar. Supongo que muchos quienes están comenzando como yo en este largo e infinito trayecto de lo que es la pintura de luz (fotografía), comienzan cada día a realizar preguntas a su "yo", comenzar a lo mejor, a la fuerza, a desarrollar un aspecto de análisis más profundo sobre si mismo, este es un punto clave para muchos, la fotografía hace florecer lo escondido, lo oculto en nosotros, pensamiento abstracto, pero que no nos permite seguir abstrayendo las cosas, sino al contrario, crear un instinto reflexivo y analítico del todo. De llevar lo más simple, a lo mas profundo, y al desarrollar ese concepto, de conocer el todo de ese todo, llevarlo a lo más simple pero transformado, en materia que nos beneficie para luego exponer ese "yo" que poco a poco se entiende por nuestra mente.

Un gran impulso sentimental motiva a que esa materia analítica no sea magra, pesada, incoherente, abstracta, gris, sino que la hace pasar por filtros, experiencias vividas, cambios emocionales que desencadenan esa transformación necesario para que ese todo que ya ha sido traducido por nuestra mente, tenga un lenguaje entendible para la sociedad. Es esa mezcla perfecta que en solo segundos o minutos se funde y crea un concepto más allá de la percepción visual humana.

Pero así como hay días de estos, hay otros no muy entendidos, nos llevan a mundos desconocidos, como si hubiera un corto circuito en ese mecanismo que nos lleva al colapso, nos desamina, nos redime de nuestra jornada, nos saca de base y desequilibra nuestro espíritu hasta que de nuevo remonte la guardia.

He leido en muchos sitios "10 pasos para quitar tu agonia", "5 cosas que debes saber para regersar tu creatividad", "7 razones por las cuales no se debe dejar caer en desmotivaciones", etc. Pienso que todas estas cosas forzan un proceso de autoevaluación y conocimiento vitales para la persona, el fotógrafo acopla este vivir a su dia a dia, por ende se convierte en su "estilo de vida". Por lo tanto piensen, todos hemos llegado hasta donde estamos ahora gracias a esas experiencias buenas y malas, creando discernimiento de las cosas, desarrollando esa intuición de lo bueno y malo, ya dependiendo de muchos otros factores que no me detendré a discutir, pero lo que quiero decir es que ese proceso de formación es igual en la fotografía, no el mítico "ensayo y error", esto es solo para aprender a manejar "esa herramienta" la cual es nuestra cámara o equipo fotográfico, el cual tiene pasos para crear esto, pasos para manejar lo otro, etc. Pero en donde hay una guía o un guía para ayudarte a manejar tu vida como una fórmula matemática (muchos dirán: si, nuestros padres, o familiares, o Dios, o la ciencia), pero esto no es así, aún así tenemos libre albedrio, libertad de tomar nuestro camino, por lo tanto dejarian de ser GUIAS siendo solo bases de experiencia para nuestro fortalecimiento emocional y humano.

Por lo tanto, debemos aprender que el mecanismo de nuestro cuerpo es independiente a lo que deseamos, nuestro cuerpo y mente reaccionan a según lo que nos da la vida y el mundo, muchas veces alteramos estos mensajes, queriendo tomar el control de todo y caemos en decepciones, a esto me refiero, no busquemos esa sed de control, ni tampoco permitamos que ese TODO nos controle. No. Lo que se busca en fotografía es alterar nuestro entorno, dejándonos llevar por todo ello, así encontrar puntos clave y TRANSFORMAR ese TODO en su esplendor.

Un buen ejercico es salir a la calle en esos "días pixelados" y observar ese todo. Se que también has escuchado esto, pero nadie lo acata como debe ser. Así que sal, sin apuros, sin prisas. Te sientas o caminas en un lugar de tu agrado y haces lo siguiente:

1) No critiques tu entorno ni a las personas en él: 
Esto desmotiva, ya que transformas tu pensamiento para un camino de escombros, aunque no lo creas, está demostrado que pensar mal de las cosas, o cosas positivas, consumen mas energía y agotan más la mente que pensar en cosas positivas, asíq ue por ahí pierdes un punto. Relajate, trata en tu mente de vincular cada persona con cada cosa, con cada objeto u animal, todos pertenecemos al mismo mundos, todos estamos conectados por una fuerza natural (energía) o espiritual, como la quieran llamar.

2) Aléjate de quien quiera sabotear tu reflexión, y quien la comparta, ayúdalo, y cállalo:
Es mejor estar solo que mal acompañado, obviamente. Pero también es "ruidoso" estar al lado de alguien que no mida sus palabra,s así sean buenas, descordinará nuestra mente del objetivo y nos llevará a recrear muchas cosas hasta el punto de agotarnos, aburrirnos y terminando en nuestros hogares decepcionados.

3) Sientete agradecido con todo:
No esperes hacer esto en las hermosas calles de Paris. No. Agradece cada una de las cosas y de los momentos que has tenido, tienes y tendrás. La búsqueda del ser fotógrafo (me uno en ese paquete) es conocerse así mismo, pero a la vez aceptarse tal cual y como es, sin buscar ser como alguien, o tener idolos, heroes, no. Trazarse metas inspirado en el saber de donde uno comenzó en este viaje lleno de gratas sorpresar pero también de muchos desvelos. Si no lo haces y no entiendes lo que escribo, ya hablaremos de esto en otro tema. Pero no se te olvide, agradece, agradece y agradece. Que de esto depende el siguiente paso...

4) Deja el egoísmo, comparte, y si cobras, que sea un "regalo" para quien le interese:
He visto como poco a poco se comercializa el conocimiento fotográfico, pero dentro de ello, dando explicaciones y clases "magistrales" donde el que pierde es quien paga, porque aparte de que da una fortuna en equipos a veces innecesarios inducido por esos llamados "maestros", "experimentados" en la fotografía (que no son todos obviamente), lo que logran es adentrar al novato, al pichón, a un mundo de estereotipos y de vanidad, hasta a veces creando como un sentimiento modista, superficial, de lo que es la verdadera esencia de la fotografía.

El fotógrafo comparte, se expresa, se vive, se siente, no se compra, lo que si se vende son los trabajos de este. ¿Pero qué pasa si el fotógrafo está comprado?. Es decir, cuando se compra al adentrar en estos aspectos superficilales. Pues "la máquina hace al maestro", nada tan lejos de la realidad. El humano hizo la máquina fotográfica, ya que al no poder reproducir lo que su mente veía y soñaba ver mediante sus recuerdos, se vio obligado a crear una extensión de sus recuerdos. Por eso tenemos esta máquina, la cual su función es reproducir lo que ya hemos predestinado hacer desde nuestra mente, desde nuestros sueños. Así que aquellos que están de lado a lado tomando fotos, fotos, y más fotos, es como aquella persona que habla, habla y habla a causa de su necesidad de ser escuchado, a raíz de desconocer lo que quiere y a si mismo. Es por ello que debemos tener mucho cuidado cuando manejemos todos estos parámetros, y no dejarnos caer en ideologías nefastas que arruinan la verdadera misión del fotógrafo y la fotografía.

 

Espero sirva de reflexión.